Síndrome de Asperger

El trastorno debe su nombre a Hans Asperger, un pediatra vienés que, en 1944, describió por primera vez una serie de patrones de comportamiento que él había observado en algunos de sus pacientes, mayoritariamente de sexo masculino. Asperger observó que aquellos pacientes, a pesar de presentar una inteligencia y un desarrollo del lenguaje normales, tenían graves deficiencias en las habilidades sociales, no sabían comunicarse eficazmente con los demás y presentaban problemas de coordinación. El diagnóstico preciso y seguro solo podrá realizarlo un médico especialista, así como su tratamiento. Sin embargo, existen algunas características que pueden observar los padres cuando sus hijos tienen entre 2 y 7 años de edad para identificar el Síndrome de Asperger.

El síndrome de Asperger se caracteriza por la presencia de interacciones sociales deficientes o inadecuadas, obsesiones, patrones del habla extraños y otras peculiaridades o rarezas características. Los niños con Síndrome de Asperger se caracterizan por tener áreas de especial interés peculiares e idiomáticas. Se interesan en áreas intelectuales específicas como las matemáticas, los temas científicos o la historia, la geografía, los mapas, la astronomía, los aviones o los trenes. Estos intereses pueden cambiar con el tiempo, pero otras veces persisten y en la edad adulta constituyen la base para una profesión.

Es importante tener en cuenta que, a diferencia de los niños con autismo, los que tienen síndrome de Asperger pueden no presentar ningún retraso en el desarrollo del lenguaje y suelen tener buena gramática y un vocabulario desarrollado a edades tempranas. De todos modos, es típico que presenten trastorno del lenguaje, ya que tienden a ser excesivamente literales y tienen problemas en el uso del lenguaje en contextos sociales.

Los niños con síndrome de Asperger pueden presentar los siguientes signos y síntomas:

  1. Habilidades sociales y control emocional

– No disfruta normalmente del contacto social. Se relaciona mejor con adultos que con los niños de su misma edad. No se interesa por los deportes

– Tiene problemas al jugar con otros niños. No entiende las reglas implícitas del juego. Quiere imponer sus propias reglas, y ganar siempre. Tal vez por eso prefiera jugar sólo

– Le cuesta salir de casa. No le gusta ir al colegio. Y presenta conflictos con sus compañeros

– Le cuesta identificar sus sentimientos y de los demás.

– Tiene dificultades para entender las intenciones de los demás. Es ingenuo. No tiene malicia. Es sincero

  1. Habilidades de comunicación

– No suele mirarte a los ojos cuando te habla. Se cree en todo aquello que se le dice, y no entiende las ironías. Se interesa poco por lo que dicen los demás. Le cuesta entender una conversación larga, y cambia de tema cuando está confuso.

– Habla mucho, en un tono alto y peculiar, y usa un lenguaje pedante, extremamente formal y con un extenso vocabulario. Inventa palabras o expresiones idiosincrásicas.

– En ocasiones parece estar ausente, absorto en sus pensamientos.

  1. Habilidades de comprensión

– A menudo no comprende una crítica o un castigo. Así como no entiende el por qué debe portarse con distintas formas, según una situación social.

– Tiene una memoria excepcional para recordar datos y fechas.

– Tiene especial interés por las matemáticas y las ciencias en general.

– Aprende a leer solo a una edad temprana.

– Demuestra escasa imaginación y creatividad, por ejemplo, para jugar con muñecos.

– Tiene un sentido de humor peculiar.

  1. Intereses específicos

– Cuando algún tema en particular le fascina, ocupa la mayor parte de su tiempo libre en pensar, hablar o escribir sobre el asunto, sin importarse con la opinión de los demás

– Repite compulsivamente ciertas acciones o pensamientos para sentirse seguro

– Le gusta la rutina. No tolera los cambios imprevistos. Tiene rituales elaborados que deben ser cumplidos

¿Cuál es la causa del síndrome de Asperger?

Los investigadores y los expertos en salud mental todavía siguen investigando sobre las causas del autismo y del síndrome de Asperger. Muchos creen que el patrón de comportamiento que caracteriza al síndrome de Asperger puede tener muchas causas. Las investigaciones apuntan a la posibilidad de que las anomalías cerebrales entre las causas de este síndrome, ya que con técnicas de imagen se han detectado diferencias estructurales y funcionales en regiones específicas del cerebro de niños afectados por este síndrome.

También parece haber un componente hereditario en el síndrome de Asperger, y las investigaciones indican que en algunos casos este síndrome se puede asociar a otros trastornos mentales, como la depresión y el trastorno bipolar.

Tratamiento del síndrome de Asperger

Puesto que el síndrome de Asperger puede cursar con patrones de comportamiento y problemas muy diferentes entre los afectados, no existe ninguna pauta de tratamiento “típica”. De todos modos, en función de cuáles sean sus puntos fuertes y débiles (o de sus antecedentes evolutivos), los niños con síndrome de Asperger se pueden beneficiar de los siguientes tratamientos:

  • información y entrenamiento para los padres
  • intervencion educacional especializada para el niño
  • entrenamiento en habilidades sociales
  • terapia del lenguaje
  • entrenamiento en integración sensorial para los niños más pequeños, normalmente llevada a cabo por terapeutas ocupacionales, en la cual los niños se desensibilizan ante los estímulos a los que son excesivamente sensibles
  • psicoterapia o terapia cognitivo-conductual para los niños mayores
  • medicación

Ayudar a su hijo

Aunque el síndrome de Asperger plantea desafíos tanto a los niños afectados como a sus padres, usted puede ayudar a su hijo en su proceso de adaptación y ofrecerle su apoyo de muchas formas diferentes:

  • Busque programas educacionales y de formación para padres. Usted es el primer maestro de su hijo y seguirá siendo una figura clave fundamental para favorecer su desarrollo.
  • Enseñe a su hijo las habilidades necesarias para cuidar de sí mismo. Aprender estas habilidades ayuda a los niños a desarrollar la máxima independencia.
  • Puesto que no siempre es fácil reconocer la presencia de el síndrome de Asperger, avise a los demás de que su hijo tiene necesidades especiales. En calidad de padre, es posible que deba asumir el papel de educador cuando trate con los profesores, el personal médico y otros cuidadores de su hijo.
  • Recuerde que su hijo forma parte de la unidad familiar y que sus necesidades se deben sopesar con las de los demás miembros de la familia.
  • Busque apoyo para usted y para los otros miembros de su familia. Usted no podrá ayudar a su hijo si no atiende sus propias necesidades emocionales y corporales. Es posible que se organicen grupos de apoyo en hospitales o centros de salud mental de su localidad.

 

Fuente: http://kidshealth.org/

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