Bailo….con Disney

Hace unas años atrás (muchos en realidad) todos mis conocidos estaban con la onda del Axe, algunos recordaran  a ese grupo brasilero que conquisto nuestro país, si me refiero a Axe Bahía y su mueve la pompa.

Mientras eso sucedía en el exterior, en la privacidad de mi cuarto era una “niña” común y corriente de 16 años que se rehusaba a ser la típica adolescente que piensa en salidas, maquillajes y mas, yo me la pasaba viendo Disney Channel, y antes que lo digan, si sospecho (porque aun no me lo diagnostican) que tengo el Síndrome de Peter Pan, y quiero viajar a Nunca Jamas para nunca crecer y etc, etc etc…en fin, no vengo a hablar de mis psicopatologías ahora jeje.

Desde siempre he sido una bailarina frustrada, y no se si bailo bien o mal pero se que me gusta hacerlo, un día viendo Disney encontré una película adolescente “Cheetah Girls” sus canciones era pegadizas y sus coreografías me encantaban, no eran muy complicadas ni nada por el estilo pero fácil con 2 o 3 veces de bailaras algunos gramos debía bajar (a nada!!) y así fue como empece a bailar gracias a Disney.

Han pasado los años y aun las busco en youtube y me sorprendo como me acuerdo la mayoría de pasos y tengo la facilidad de hacerlos (uy! que modesta yo), antes mi hija no compartía mi gusto por el baile ni estas coreografías ni canciones, todo era Peppa Pig, hasta que no se como un día la descubrí viendo la ultima película musical de Disney “Teen Beach Movie 2” y queriendo imitar los pasos. Por fin encontré pareja de baile!!!

Ahora me las doy de maestra de baile, y yo intento bailar y mi compañera se la pasa saltando en mi cama y “cantando” Algo es algo, por lo menos nos acompañamos mutuamente jeje

Ahora, como madre, estudiante y trabajadora dependiente muy poco tiempo tengo para ir al gym, así que lo que hago es poner todas esas canciones infantiles con su coreografía encantadora de niños y los practico junto a mi pequeña, es decir ahora bailo junto con ella las canciones que le gustan, y es así como intento hacer ejercicio (así sea solo cardiovascular) y paso tiempo con mi pequeña. 😉

No me da vergüenza admitir que bailo todos las coreografías de Disney y Hi5 😉

Entre la universidad y la primaria

Cuando salí embaraza tenia solo 18 años, y no había empezado si quiera una carrera técnica, ni si quiera sabia que quería en la vida. Mis papás y hermana ya habían decidido mi futuro y a pesar que ellos creen a la fecha que mi embarazo fue mi manera de protestar lo que ya habían planeado, les aseguro que no fue así. Y pues ahí estaba yo con un futuro truncado por una gestación, y solo con secundaria completa. Que seria de mi vida y la de mi hija ahora??

Actualmente estudio en la universidad, aunque quizás no sea la de mayor renombre, pero se que al final tendré mi titulo profesional y eso es suficiente.
Estudio semi-presencial, es decir mis clases son virtuales de lunes a viernes y los sábados asisto a la facultad.
La primera vez que fui a clases me acompaño mi pequeña y todos me miraban, fue un momento un poco incomodo, pero lo supere con estilo jaja, me fui al final del salón y me prepare para la clase de matemáticas, el curso  con el cual nunca he simpatizado, a mi derecha tenia un cuaderno adicional y una cartuchera de princesas. Exacto!!!, en la facultad de Psicologia hay una nueva estudiante de tan solo 7 años, mientras yo intentaba entender la clase ella resolvía la tarea que le habían dejado en el colegio, me dividía entre copiar los ejercicios y explicarle a ella el siguiente paso en su tarea, no es fácil prestar atención a ambas partes, pero no tengo otra opción.

Un día, saliendo de clases un guardia del campus me dijo algo que me se quedo grabado“Lo que usted esta haciendo es enseñarle a su hija a no conformarse y siempre a esforzase, esas cosas se enseñan con el ejemplo”. No he vuelto a ver al vigilante, pero su frase fue muy alentadora.

Cada semana aprendo algo nuevo en la universidad, si no me dejan nada para leer, navego por internet viendo temas relacionados con mi carrera, tengo la suerte de tener un novio psiquiatra así que compartimos los mismos temas, él me ayuda mucho. Pero tambien cada semana recuerdo lo que me enseñaban en el colegio, a veces me pongo a pintar con ella para ayudarla a terminar su tarea, o hago los títulos con letra corrida y con mi lápiz bicolor para los signos de puntuación. Cuando ella termine la primaria yo me graduare de la universidad, y abremos cerrado juntas una etapa educativa de nuestras vidas.

Algo que siempre me ayuda es pensar en mi futuro, en mi carrera y en darme cuenta de que no voy a ser la primera ni la última mujer que termine sus estudios con un hijo.

Siempre lo he dicho, un hijo no trunca la vida, ni los estudios, ni las metas, solo las aplaza… 😉
Y cada día, esto se hace realidad

Mamá a medio tiempo

Cada vez es menos común ver familias donde papá trabaja mientras mamá se queda en casa a cuidar a los hijos.  Ya sea porque quieren seguir adelante con su carrera profesional aún después del parto o porque la economía del hogar así lo demanda, o lo que es cada vez más común, son una familia monoparental. El punto es que cada vez hay más mamás que trabajan y se ven obligadas a dejar a los niños encargados, ya sea en una guardería o con un familiar.

Las mamás que trabajamos fuera de casa muchas veces nos sentimos culpables, tristes, ansiosas o estresadas, y es que no es fácil encontrar un equilibrio entre la crianza y la vida laboral.

Sé que muchas veces podemos ser juzgadas por otros por dejar a nuestros hijos al cuidado de otros para poder ir a trabajar. Mucha gente insinúa que no amamos a nuestros hijos tanto como una mamá que se queda en casa y que lo mejor es que las madres se queden en casa con sus hijos.

Perdón  pero eso es una idea muy retrograda.

Hay quienes no se dan cuenta que la doctora con quien llevamos a nuestros hijos cuando están enfermos, la maestra de escuela, la cajera del supermercado, la policía de tránsito, entre otras tantas  mujeres que trabajan, también son madres. La gente no entiende que están a cargo de su casa y además tienen un trabajo.  Tanto ellas, como cualquier otra madre bañan a sus hijos, les lee un libro, los acuesta, y les da un beso de buenas noches. Paga las cuentas, lava la ropa, y ayuda con las tareas del colegio. Acaso son “malas madres” solo porque trabajan?

Sé que muchas veces nos podemos sentir culpables por no poder estar ahí con nuestros hijos todo el tiempo. Pero, mamás que trabajan, tengan la certeza de que estamos poniendo un excelente ejemplo para nuestros hijos. Les enseñamos que una mujer puede tener una carrera y contribuir de alguna manera al mundo fuera de casa y a la vez ser una increíble y amorosa mamá. Les estamos enseñando a nuestras hijas que ellas puedan hacer lo que ellas quieren hacer con sus vidas, no por ser madres debemos quedarnos en nuestras casas esperando que nuestra pareja, o padre sea el único sustento económico para el hogar. 

Somos madres a medio tiempo, o part-time, pero somos madres al fin y al cabo y nadie podrá cambiar eso.